Este fin de semana he estado cogiendo setas (no sólo de tradear vive el hombre...) y no he podido escribiros. Aprovecho el lunes por la mañana, antes de abrir la bolsa, para que veáis como un par de días de "normalidad" (jueves y viernes) nos devuelven nuestros sufridos beneficios. Y eso a pesar de que el DAX permanece en 9.850. Es decir, más de un 10% por debajo de donde estaba hace 15 días. Esta es una de las características del uso de derivados: tanto las ganancias como las pérdidas se suceden a una velocidad vertiginosa cuando el índice (en nuestro caso el DAX alemán) se mueve a favor o en contra. De ahí su peligrosidad... y la necesidad de nervios de acero y conceptos muy claros para sólo "tocar" la posición sólo en el momento justo y en la dirección adecuada... siguiendo un "plan maestro" previo. Al final, si este "Plan Maestro" es correcto (y la suerte acompaña...) se gana... y mucho. Si era erróneo (o hay mala suerte...) las pérdidas son muy elevadas. Aquí casi no hay lugar para "medias tintas"...
Os enseño la posición.
Como os avisé la semana pasada, enorme. ¿Porqué?. Porque he aprovechado las bajadas para intentar comprar acciones mediante puts a precios inferiores al mínimo de los últimos 5 años. ¿Ambicioso?. Mucho... pero sensato. La lógica me indica que lo normal es que las acciones nunca lleguen a esos precios (o lo hagan de forma puntual) y, por lo tanto, yo me quede con el dinero que me han dado de prima (esos 105.000 € que aparecen como "Total Page"). Digamos que he procedido a una "siembra" en condiciones muy favorables y, a lo largo del próximo año, iré recogiendo los frutos de esa siembra (inversión).
Ahora espero un periodo de "tranquilidad" aunque sea breve. Si es así, ya veréis sus primeros frutos la semana que viene.
Hasta entonces.
No hay comentarios:
Publicar un comentario